Ayer no pude escribir nada. Algo normal teniendo en cuenta que era viernes y que estaba bastante ocupado.
Antesdeayer tuve una entrevista de trabajo, era para dar clases de español a niños que hacen intercambio durante el verano. A mi no me convenció la entrevista ni el entrevistador ni el trabajo, se veía claramente, desde que entré, que lo que buscaban no lo encontraban en mí. Pero hay otra entrevista rutinaria. Cruzaremos los dedos, un trabajo en un trabajo y más ahora.
Pensé en ti durante el día, hacia tiempo que no lo hacía, no así, con esa intensidad. No lo hice porque algo salía bien, porque salía adelante, surgió por si solo.
Por la noche, siendo todo lo hipócrita que puede ser, aún siendo ateo, recé por ti.
El viernos, ayer, fue un día largo. Me estoy repitiendo.
Acabó el curso de fotografía y pringando como el más pringado, me quedé a terminar de sacar unas copias y el profesor me enganchó para que me quedara preparando todo para la exposición de la tarde. Al menos no fui el único, pero después de toda la tarde currando gratis sienta algo mal que ni los compañeros de curso se presenten ni para ayudar ni para verlo.
Fue la noche en la que recibí tus mensajes. Sé que es imposible que sienta lo que sientes y que comprenda lo que sientes, pero de esto ya hemos hablado, eso no me sentó mal. Pero no usaría trucos ni te mentiría. Nunca más lo voy ha hacer.
Digas lo que digas por telefono, msn o si volvemos a escribirnos cartas, siempre te voy a querer. Aunque no sea lo mismo que amarte.
Algunas cosas no quiero que cambién nunca. La principal de ellas es que siempre quiero tener tu presencia.
Ya van 4.
sábado, 11 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ahora provocas que me pregunte otro tipo de cosas.
ResponderEliminarRezaste?Venga ya Jose ..