martes, 21 de julio de 2009

La semana después

Puede que haya poca novedad o poco tiempo para escribir novedades o que al principio todo parezca nuevo.
LOa semana siguió igual, normal, saliendo a encontrar una forma de ganarse la vida, descansando lo justo, hablando con gente. Algo simple y normal. Encontré trabajo.
El fin de semana pasó volando, el sábado dando más vueltas, no por no estar en casa, sino para que el sofá no cogiera la forma de mi culo. Luego salir con los amigos. El domingo hubo visita en casa y fue otra desconexión más de lo habitual.
Ayer... primer día de trabajo. Sé que me quejo, se que protesto, eso también habrá que pulirlo, pero salir de casa con un objetivo claro, alegra y mucho.
Y despues... 'te echo de menos'... como interpretar eso... no puedo soñar con algo ideal, es un lujo que no me puedo permitir. Pienso y sueño y sin preguntar a que te referías exactamente, no quise saber, no me quise meter porque no quiero decirte lo mismo para que la respuesta sea igual.

martes, 14 de julio de 2009

Fin de semana y lo que le sigue

Creía que no iba a volver a escribir aquí.
El fin de semana se diferencia del resto de la semana porque mucha gente no tiene obligaciones.
Después de acabar un curso de fotografía que ha ocupado todas las mañanas y casi todas las tardes, el fin de semana en el que se acababa suponía dos mañanas y dos tardes sin hacer nada, no había planes a la vista de ningún tipo.
Las mañanas pasaron rápido, dormir más tiempo de la cuenta, preparar la comida, recoger la casa... las tardes son más largas, nada en la tele, nada que hacer, sin ganas tampoco de nada debido al calor. Unos paseos por el parque a media tarde, hablar con un par de personas sobre posibles planes y poco más.
El domingo hubo algo más. Discusiones, no como siempre aunque empezando como siempre, por nada más malosentendidos.
No me pienso rendir, ni antes ni despues. Nunca y si en el proceso me pongo de morros lamento pagarlo contigo. Pero no quiero verte enfadada con el mundo, por mucho que cueste. En serio, no pondría una foto donde pueden verla todos si no me gustara. Fue una tontería, una más.
El lunes decidí descansar más d elo que debía, es cierto que por la mañana no aparecí, pero no porque estubiera haciendo nada del otro mundo.
Por la tarde salí, por eso no estaba d enunguna manera. Quedé para tomar unas cañas y charlar. El azar quiso que tuviera que ir hasta el palacio de los deportes, donde tocaba Metallica, sin entrada, para rescatar a gente que pretendía colarse y que se unieran a la procesión. Nos tiramos en el suelo maldicionedo a todo el que pasaba camino al concierto. Cenamos en un burguer y nos fuimos a un garito heavy. Como ese no era el plan inicial no llavaba la ropa adecuada, pero era lunes, se conocía a los dueños y no había gente.
Luego de vuelta a casa... esa parte ya la sabes y no puedo decir nada, nada más. No sabría que decir ni como decirlo ni... ni nada. Estoy confuso.

sábado, 11 de julio de 2009

Día 2 y Día 3

Ayer no pude escribir nada. Algo normal teniendo en cuenta que era viernes y que estaba bastante ocupado.

Antesdeayer tuve una entrevista de trabajo, era para dar clases de español a niños que hacen intercambio durante el verano. A mi no me convenció la entrevista ni el entrevistador ni el trabajo, se veía claramente, desde que entré, que lo que buscaban no lo encontraban en mí. Pero hay otra entrevista rutinaria. Cruzaremos los dedos, un trabajo en un trabajo y más ahora.
Pensé en ti durante el día, hacia tiempo que no lo hacía, no así, con esa intensidad. No lo hice porque algo salía bien, porque salía adelante, surgió por si solo.
Por la noche, siendo todo lo hipócrita que puede ser, aún siendo ateo, recé por ti.

El viernos, ayer, fue un día largo. Me estoy repitiendo.
Acabó el curso de fotografía y pringando como el más pringado, me quedé a terminar de sacar unas copias y el profesor me enganchó para que me quedara preparando todo para la exposición de la tarde. Al menos no fui el único, pero después de toda la tarde currando gratis sienta algo mal que ni los compañeros de curso se presenten ni para ayudar ni para verlo.
Fue la noche en la que recibí tus mensajes. Sé que es imposible que sienta lo que sientes y que comprenda lo que sientes, pero de esto ya hemos hablado, eso no me sentó mal. Pero no usaría trucos ni te mentiría. Nunca más lo voy ha hacer.

Digas lo que digas por telefono, msn o si volvemos a escribirnos cartas, siempre te voy a querer. Aunque no sea lo mismo que amarte.

Algunas cosas no quiero que cambién nunca. La principal de ellas es que siempre quiero tener tu presencia.

Ya van 4.

jueves, 9 de julio de 2009

Día 1

Hola a todos.
Puede que algunos sepais algo de mi, puede que otros no. Para ambos grupos, lo que escribo en el otro blog son ficciones sobre mi realidad. Esto es la pura verdad, sin conservantes ni colorantes ni ningún aditivo.
El principio de todo esto fue una conversación, por llamarla así, pues solo escuché y no fui capaz de decir nada.

Nada de lo que me dijiste es mentira, eso es evidente y sobra decirlo. Ya había tenido esa conversación contigo y con más gente. Pero hubo dos cosas que me dijiste que no me había dicho nadie.
Debería pasarme la vida pidiendote disculpas por la forma en que comenzó todo, tú le diste un nombre, yo usaría otro que sonaría mucho peor. En el fondo de mi inconsciencia supe que era así, supuse que de alguna manera tú tambi´rn lo sabías, que era algo no pronunciado que estaba entre nosotros. Cuando lo pronunciaste me sentí realmente mal, me llego a lo más profundo del corazón, no podía decir absolutamente nada, tenía un nudo en la garganta, se me secaba la boca y se me humedecían los ojos. Hoy no exagero. Tenía ganas de llorar y nada me lo impedía, ¿pero para qué? Realmente para que. El llorar no cambia las cosas, puede servir para desahogarse, pero no tenía sentido.
También me dijiste otra cosa. No dolió tanto, pero si me decepcionó un montón, no porque lo dijeras, sino por el significado de esas palabras. Me lo habías dicho en otras ocasiones, pero no que fuera la causa del final. Era más que evidente, pero sigue siendo distinto oirlo. Te lo tençias guardo, eso me confesaste. Fue el mejor momento para escucharlo.
Pusiste las cartas sobre la mesa y es mi turno. Voy a jugarmelo tardo sin mirar mi mano. Me da exactamente igual perder, porque si no se juega y no se arriesga, ni ganas, ni pierdes, ni juegas y la partida no se va a detener por un jugador indeciso.
Ya van dos días.
Gracias una vez más.